Ella

Me gusta cantar para Ella en las mañanas

martes, 7 de abril de 2009

Cuando el dolor del prójimo se vuelve insoportable...


La vieja cuestión del mal es hoy de una gran actualidad; sobre todo porque vemos crecer la desnutrición de las personas, de los grupos, de la tierra, y parece que nuestra sociedad se está volviendo cada vez más incapaz de encontrar salidas dignas para la convivencia y la supervivencia humanas en la tierra.
Resolver por la fuerza, las armas, la violencia bruta institucionalizada, la eliminación asesina de los otros o el salvese quien pueda, ha sido el método más comúnmente utilizado. Responder el mal con el mal se ha convertido casi en la regla de vida de los diferentes grupos sociales, e incluso de las personas individualmente.
Ante esta situación, debemos intentar cambiar nuestra actitud sobre el mal. Percatándonos de que a partir de él aprendemos algo más sobre nuestra existencia. Lo que nos parece negativo, y que ciertamente lo es, es también una energía capaz de desarrollar en nosotros el amor al prójimo, la capacidad de levantar a los caídos en las calles, de recoger a un niño abandonado, de repoblar un bosque destruído, de limpiar un río contaminado, de alimentar y dar de beber a un animal abandonado. Considerar que de la misma basura que acumulamos puede nacer una flor...de los huesos secos, la vuelta a la vida, del horror nace la compasión. Esa misma energía de lo negativo y lo positivo constituye todo el universo. A ti y a mi.
Cuando el dolor del prójimo se vuelve insoportable, se convierte en mi dolor y provoca el nacimiento de los gestos de amor. Buda, Jesús, Mahoma, los mil Franciscos, Claras y Teresas, las Cármenes y los Antonios de siempre, han transformado el dolor en fuente de compasión, en misericordia, en nueva posibilidad de vida.
Que nuestro Señor Jesucristo Camino Verdad y Vida sea el motivo para abrir un nuevo camino de crecimiento espiritual en el Espíritu, camino de Dios en todo y en todos. Camino de trascendencia en medio de nuestros semejantes, en medio de las plantas y de los animales, en medio de los ríos y de los mares. Trascendencia aquí y ahora, como invitación a superar los límites de nuestro egoísmo y a sentirnos convocados a un comportamiento ético de comunión en la salvación de la vida.


¡Feliz Pascua de Resurrección!

Algunos elementos se tomaron de Teología a Ritmo de Mujer de Ivone Gebara

Entradas populares